Metodologías educativas para el siglo XXI

Metodologías educativas para el siglo XXI

Nunca en la historia de la humanidad el acceso a la información ha sido tan accesible. De hecho, nuestra sociedad de la información permite el acceso a contenidos de forma inmediata 24/7 desde un simple Smartphone.  Este cambio en el acceso a la información reconfigura el paradigma de lo que tradicionalmente entendíamos como necesario para adquirir conocimientos. Las nuevas tecnologías, y las diferentes necesidades que un mundo más conectado ofrece, demanda repensar el modelo educativo.

Un modelo del siglo XX, que necesita adaptar-se al XXI.En un post anterior nos hicimos eco de las comunidades de aprendizaje, un modelo que se aplica en más de 700 escuelas en todo el mundo, y que ha demostrado ser un instrumento muy útil para educar en valores y fomentar la integración. En esta entrada hablaremos de 4 metodologías que exploran una forma de educar acorde con los retos del siglo XXI:

 

Aula Invertida

Esta metodología le da la vuelta al modelo tradicional donde el profesor enseña los conceptos y el alumno realiza las tareas en su casa. En el modelo de aula invertida, los alumnos aprenden los conceptos fuera del aula mediante una metodología basada en las TIC. Y posteriormente, realizan las tareas en el aula. Para que el alumno no se pierda, se utilizan una muy bien elaborada guía didáctica, la consulta con otros alumnos y la ayuda del profesor. El objetivo de esta metodología es optimizar el tiempo en el aula atendiendo las dudas o problemas que pueda tener cada alumno.

 

Aprendizaje Cooperativo

Se trata de enseñar contenidos, pero con la participación activa de los alumnos, con el apoyo del profesor. Los alumnos se dividen en grupos pequeños de 3-6, y cada uno tiene un rol determinado en el grupo. El objetivo de esta pedagogía es fomentar la creatividad, la colaboración, la comunicación y la curiosidad. Esta metodología está siendo utilizada en diversos colegios españoles con un grado muy elevado de éxito entre la comunidad educativa, dado que mejora la atención, la participación y facilita la adquisición de contenidos.

 

Gamificación

Es una metodología que convierte la forma de aprender en un juego. Los alumnos tienen un objetivo individual y/o en grupo que incluye elementos de aprendizaje interactivos durante el proceso de educación. Cada tema necesita de unos contenidos específicos al temario que se quiere trabajar. Se consigue una participación activa de todos los alumnos, se fomenta el trabajo en equipo y se mejora la atención y retención de los conocimientos.

 

 

Aprendizaje Basado en Problemas

El profesor plantea un problema real o fabricado a los alumnos. Estos, trabajando en equipo buscan la mejor solución para resolver el problema planteado. Trabajarán en grupo, con roles determinados y un objetivo consensuado. Los alumnos son los protagonistas, dejando al profesor el papel de mentor y supervisor.  El maestro también da la información y los materiales necesarios para realizar la actividad. Con esta metodología se consigue un conocimiento global del problema, se fomenta la creatividad y el trabajo participativo y en equipo.

Conclusión

Según un estudio OSCE en España los profesores tienen la palabra el 70 % del tiempo en el aula. En cambio, en Finlandia, referente mundial en educación, sólo un 20 %. Cada metodología pone el énfasis en una forma de educar para trabajar diferentes capacidades de los alumnos. Por eso son distintas y muchas veces complementarias. Pero sí que tienen una cosa en común: el protagonismo en el aula pasa a ser de los alumnos en vez del profesor. Por todo ello, en nuestro talleres creemos que la mejor forma de enseñar es escuchar a los que aprenden y hacerlos protagonistas de su aprendizaje.